Cuidados enfermeros en una joven que padece trastorno por estrés postraumático
DOI:
https://doi.org/10.5538/2385-703x.2021.18.22Palabras clave:
trastornos por estrés postraumático, abuso sexual infantil, conducta autodestructiva, atención de enfermería, víctimas de delitos sexualesResumen
El trastorno por estrés postraumático (TEPT) aparece tras la vivencia de un acontecimiento catastrófico o amenazante y cursa con comportamiento evitativo, reexperimentación e hipervigilancia; su prevalencia mundial se sitúa en torno al 3,5 %, es más frecuente en mujeres y los niños son especialmente vulnerables. Se presenta el caso de una mujer de 19 años con TEPT, con antecedentes de abusos sexuales en la infancia, abandono del apoyo social y dos ingresos previos por intentos autolíticos, que ingresa con autolesiones y nula conciencia de enfermedad. Tras la valoración según los patrones funcionales de Marjory Gordon, se elaboró un plan de cuidados con las taxonomías NANDA, NOC y NIC (síndrome postraumático, afrontamiento ineficaz y síndrome traumático de la violación). Tras una primera semana de estrecha vigilancia por la reapertura de sus lesiones, y gracias al abordaje del equipo multidisciplinar y a la participación en terapias de afrontamiento, control de impulsos y musicoterapia, la paciente mejoró e implicó a su familia en el conocimiento del TEPT, derivándose al hospital de día, y subrayándose la necesidad de un abordaje individualizado y multidisciplinar en las víctimas de violencia sexual.